Celebración de la vida consagrada

ds., 05/03/2022
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El día 2 de febrero, día de la Presentación del Señor en el templo y Purificación de la Virgen María, fiesta del movimiento “Vida Creixent” es también el día de la Vida Consagrada, elegida en honor al viejo Simeón y la profetisa Ana que dedicaban su vida al servicio del Señor noche y día.

La vida consagrada es de una gran pluralidad, pues hay infinitas formas, carismas y apostolados dentro de ella. Un mosaico de gran belleza, pues el autor de todos ellos es el Espíritu Santo, que hace surgir en el corazón de los hombres ese deseo de dedicarse en cuerpo y alma a la extensión del Reino. Yo misma, sor Marta Ruiz,  llevo un grupo de Vida Creixent en Parets del Vallés, pertenezco a una familia religiosa “La Teatina” fundada en el siglo XVI por San Cayetano y Madre Úrsula, cuyo carisma es “La gloria de Dios y la salvación de las almas” a través de una forma concreta: Educación, Sanidad, Misiones... Nuestro lema para vivirlo es “Sin más norma que el Amor” y la “Confianza en la Providencia”. Confiando en que Dios nos lleva en sus manos y si cuida de las aves y les proporciona alimento sin que trabajen, y a las flores del campo las viste con bellos colores, ¡cuánto más no cuidará de nosotros, sus hijos! (Cf. Mt 6,19-34).

La base de la vida religiosa es la unión con Dios, la vida de oración nos lleva a ver su presencia en todas las cosas, sobre todo en las pequeñas, ordinarias y frágiles. “No importa lo que hacemos sino el amor que ponemos en lo que hacemos” (Sta. Teresa de Calcuta).

Sor Marta Ruiz (Parets)